La calidad de los fracasos mar03

Tags

Related Posts

Share This

La calidad de los fracasos

Una de las cuestiones que siempre me ha llamado la atención en las colaboraciones artísticas es que prosperen. Pocos materiales tan sofisticados, y tan delicados de tratar, como el ego. Un ego entendido no tanto como último bastión de nuestra consciencia de ser, y por tanto como núcleo irrenunciable de nuestra propia existencia y primer motor de nuestro instinto de supervivencia, de raíz profundamente animal –nuestro primer estadio de existencia no es humano, sino animal-, como nuestro ego creativo, llamémosle trascendente, por más que no siempre sea la trascendencia lo que guíe nuestro impulso de crear algo fuera de nosotros: una suerte de Golem que en vez de nutrirse del barro del Moldava se cuece al calor de los más íntimos lodos humanos.


Leer más…