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Geometria del desconcierto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

GEOMETRIA DEL DESCONCIERTO: LAS BACANTES

Juan Carlos Friebe

Jaime García

ref: 001

108 páginas

22×23,5 cm

rústica

2009

24 EUROS (+ gastos de envío)

 

Tras un largo proceso de decantación de la obra original, en 2008 se culmina la primera adaptación de Las Bacantes.

Sin embargo, la exigencia artística del proyecto precisa aún de una última vuelta de tuerca para adecuarla a la tensión poética, escénica y musical que se pretende; y el concepto de ópera, más teatral, sobre el que se había asentado aquella primera versión, da paso a una concepción inter-independiente de la tragedia original, más enérgica y radical y próxima a un espectáculo contemporáneo que sitúe al espectador en un escenario de creciente tensión, lo que originará tanto un nuevo texto como una aproximación musical, al mismo, completamente distinta.

Geometría del desconcierto: Las Bacantes es el descarnado y definitivo libreto de este poema escénico basado en la extraordinaria tragedia de Eurípides, que se presenta sin anotaciones, ni acotaciones, enfatizando y reinterpretando el trabajo de J.C.Friebe mediante el uso de una tipografía al servicio de las intenciones del texto que, junto al co-relato visual paralelo de Jaime García, confieren a la publicación una singular expresividad narrativa.

Está compuesto en caracteres Tahoma y PalatinoLinotype, e impreso a dos tintas, interior sobre papel Mate Volumen de 170gr, y la portada en papel Rives Tradición de 400gr.

 

 

INTRODUCCIÓN
 
La Ciudad se encuentra en armonía. “D” se dirige a ella para reivindicar su planteamiento vital, sabiendo que éste quiere ser excluido del Orden de Estado. “D” es consciente de la imposibilidad de una vida ajena al misterio, la paradoja y la emoción y lo va a escenificar.
 
“C”, anciano hombre de estado, respetado y con prestigio, muestra evidentes signos de decadencia física. Desencantado con la severidad del paso del tiempo, con la tiranía de la civilización y la limitación de sus expectativas, plantea una defensa de las posiciones de “D” como último impulso vital. Su experiencia y sabiduría le hacen intuir el potencial desestabilizador del Orden Natural, pero su necesidad de plenitud es mayor que su duda. Se produce el encuentro con “P”, líder social, defensor de la razón, el orden, la estabilidad y el progreso, que le plantea la insensatez de su posición y le alerta de la crisis moral que ésta conlleva. Él luchará, contra todo el que amenace la ley, la historia, y la dignidad del hombre con todos sus medios: la represión, la tortura, el asesinato.
 
“D”, es apresado. Se produce un cara a cara entre éste y “P”, en el que se desarrolla, en plano de igualdad, un combate dialéctico tenso y previsiblemente irresoluble. Los dos principios del hombre, el natural y el de estado luchan por la primacía. La energía contra el orden, la identificación contra la objetualización, la pasión contra la razón. Por ahora, “D” está recluido.
 
Las fuerzas de la Naturaleza, se preparan para desatar toda su capacidad de reacción. Tras una fuerte convulsión, la Ciudad queda en crisis. “D”, en un número de escapismo, se libera y, desafiante pero tranquilo, espera la llegada de “P” que aparece enérgicamente preocupado.
 
“D” se dispone a mostrarle la realidad del Orden Natural, una realidad embriagada por el fuego y el placer. Se visualiza una escena de frenética sexualidad con “A”, la mujer pasión, como maestra de ceremonias. La secuencia se desarrolla en el mundo de los fluidos, que invaden inexorablemente la Ciudad.
 
“P”, perturbado y arrastrado por el torrente de sensaciones, es seducido por “D” para conocer otra realidad ajena al control emocional, a la limitación de los sentidos. Se plantea la reversibilidad del discurso. Es consciente del riesgo y siente vértigo. Poco a poco su coraza apolínea desaparece y excitado se dispone a recorrer el puente.
 
“P”, se adentra en la espesura, dispuesto a un contacto íntimo y total con la realidad de la Naturaleza, creativa y destructora. Éste se producirá de la manera más extrema posible. “P” ha renunciado a su identidad y dignidad humanas y, como en un onírico baile de sombras es perseguido, cazado y descuartizado por “A”. Toda esta materia es disuelta en energía. “A”, con el corazón de “P” en sus manos, es puro poder.
 
El mundo de seguridad y orden ya no está ahí. La energía derrochadora e insensible de “A” lo ha eliminado. La existencia se ha convertido en delirio de placer y de terror. “C” en su último aliento vital, ha vislumbrado la paradójica y contradictoria realidad del ser humano, que desea poder comprender y aceptar su efímero paso por el universo y dar sentido a su vida y su muerte. Una desconcertante geometría.
 
Una vez más, la Ciudad, víctima del miedo al abismo, intenta reconstruir su frágil orden…
 
Geometría del desconcierto: Las Bacantes (extracto)