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Ingrávido 1

Hace un par de años, viajando en coche de Madrid a Granada, José Vallejo me puso una grabación con las interpretaciones de los últimos cuartetos para cuerda de Beethoven, realizada por el Quartteto Italiano entre los años 60 y 70 del siglo pasado, de las que me había hablado mucho pero que aún no había escuchado. Era una tarde de invierno con un sol muy agradable que me permitió disfrutar de la audición sentado tranquilamente en el asiento del copiloto.

Mi amistad con José se cimienta fundamentalmente en un compartido compromiso con la experiencia artística que incluye, entre otras cosas fundamentales, una honda admiración por algunas de las obras de Beethoven, por lo que siempre que tenemos ocasión revisamos, comentamos y disfrutamos de algunas de las históricas o nuevas interpretaciones, de las que particularmente apreciamos la singularidad de cierta mirada realizada desde Italia a las obras del maestro. Por eso esta interpretación a la que me refiero ha pasado a ser una de las piezas fundamentales de nuestro particular “museo” del arte de todos los tiempos, siendo posiblemente obra cumbre de la creación musical.

El viaje transcurrió placidamente, con poca conversación y una extraordinaria sensación de placer artístico. Lo recuerdo en un estado de consciente somnolencia e impactado por la grandeza de la conexión entre creación e interpretación que estaba escuchando. Uno de esos momento únicos para la compresión de la naturaleza del arte, que se producen incluso en situaciones en principio poco favorables, como un viaje en coche y una reproducción deficiente. Una vez finalizado el trayecto y ya en casa, el momento de recreación continuó mientras dormía. A partir de las sensaciones producidas por la escucha, sobre todo por algunos fragmentos del cuarteto op. 132, formalicé en un sueño, una serie de secuencias que se me presentaban como la base para el desarrollo de un nuevo proyecto que trataría uno de los temas que más me inquietaban en los últimos tiempo y que aún no había conseguido procesar: la muerte.

Con este onírico material comencé a construir el proyecto al que por ahora me refiero como Ingrávido, y que me gustaría me ayudara a descifrar unos de los aspectos más determinantes de nuestra naturaleza. Será una obra grande, por tamaño, y por eso voy a ir despiezándola hasta conseguir encajar bien todas las partes que intuyo la conformaran.  El video de esta entrada es un primer acercamiento a una de esas partes.

INGRÁVIDO 2
Audiovisual
5’15″