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LiveSpeaking

Con el título CONTACTO CON LA OBRA DE ARTE Y SUS CREADORES se desarrollará la 6ª sesión del proyecto LIVESPEAKING concebido por el estucio de arquitectura de Loreto Spa http://www.loretospa.es/livespeaking.html.

En esta ocasión se invitará al artista Jaime García y al comisario José Vallejo a analizar la exposición El Sueño de Isabel.

Sala Fundación Caja Rural Granada http://www.fundacioncrg.com

Edificio Zaida, Granada

17 de diciembre de 2010

Fotos cortesía LiveSpeaking

CONCLUSIONES DE LA JORNADA

Basándose en un fragmento del oratorio La Atlántida de Manuel de Falla, elaborado a partir del libreto del poeta Jacinto Verdaguer, el artista Jaime García expuso cuatro obras inspiradas en uno de los elementos de la cantata: El sueño de Isabel. La muestra, organizada por la Fundación Caja Rural, Fundación Archivo Manuel de Falla y Asociación Amigos de la Orquesta Ciudad de Granada, permaneció abierta al público hasta el pasado 17 de diciembre de 2010. Para el acto de clausura LiveSpeaking organizó un encuentro con el autor, el comisario de la obra José Vallejo, y el poeta Juan Carlos Friebe, quien recitó a alguno de los textos contenidos en el catálogo. En el transcurso de este encuentro, articulado como un diálogo, el comisario de la exposición y el autor de la misma departieron sobre las intenciones creativas de Jaime García y sobre la génesis, articulación y ejecución de El sueño de Isabel, una instalación concebida de forma independiente del libreto original.

El proyecto nació de un encargo para los Encuentros Manuel de Falla que girarían en torno al tema “Los otros mundos atlánticos”. José Vallejo propuso a Jaime García varios motivos del texto de Verdaguer, como artista ideal para llevar a cabo esta exposición. Entre otras propuestas, ambos coincidieron en las sugerencias y posibilidades del fragmento El sueño de Isabel, que adoptaron como marco general para una obra que permitió al autor profundizar en su propio mundo creativo. Durante la introducción se quiso distinguir entre un trabajo artístico colaborativo y la búsqueda de confluencias entre los autores que intervendrían en la obra. Como señaló durante su intervención su autor, la instalación es el resultado de una suma de esfuerzos en la que cada artista es responsable de su propia intervención aunque, luego, los logros finales de cada uno confluyan en la obra final. En este sentido, apuntó que la propia sugerencia del título le llevó a determinar el enfoque de la muestra, y que le evocaba el mundo onírico.

Al hilo de ello José Vallejo comentó el carácter premonitorio de la visión de Verdaguer, que culminará con el descubrimiento de un nuevo continente, y observó que lo sencillo hubiera sido quedarse en ese punto, en el del sueño como profecía, destacando que Jaime García buscó ir más allá de las intenciones del libreto. En efecto, en el texto de Verdaguer existe un hilo argumentativo que se articula en torno a conceptos que suponían una complejidad adicional extrema, como nación, o historia. El autor de la instalación señaló que la idea del sueño como catalizador no le interesaba, pero sí articular una propuesta que provoque “ese estado distinto de consciencia propio de los sueños, que se construyen alrededor de una estructura, también real, pero no exenta de su propia formalidad interna”. La búsqueda de esos aspectos formales origina una visión propia con referentes reconocibles del mundo de la intuición.

El sueño de Isabel está inspirado en la visión de la Reina, que verá a un pájaro robarle su anillo nupcial. Al dejarlo caer en el mar surgirá una isla. Alrededor de estos elementos se organiza la instalación, a la que el autor añade una pieza audiovisual titulada La Consciencia que, tomando un camino distinto a El Sueño de Verdaguer, añade una pieza necesaria en el contexto y espíritu de la muestra. La Consciencia alude a la memoria, a esas claves personales de los sueños “que siempre están ahí (…) Es la memoria de un sueño que se reelabora, un sueño formal que estructura lo onírico”, como comentará el autor.

José Vallejo quiso incidir sobre la intención de cada una de las partes que componen la muestra, sobre las soluciones materiales de cada obra, la proposición formal y el resultado artístico. Así, El Anillo arrancado por el ave de los dedos de la reina se recrea en los efectos de la luz y su reflejo, con una intención caleidoscópica que multiplica los destellos, donde se aúna lo geométrico y lo orgánico, generando una duplicidad fragmentada de la forma. El Pájaro, como comentó su autor, es una obra que se ajusta a la mecánica de sus propios sueños, y quizá por ello resulte la más compleja de asimilar entre los otros lenguajes audiovisuales propuestos en la instalación. En esta obra existe un juego muy sutil entre los materiales empleados (una pajarita de levísimo papel plegado amparada por dos piezas de hierro, que se sostienen la una a la otra en un precario equilibrio sugiriendo protección y amenaza al mismo tiempo) y el mundo onírico personal del artista: “Es mi concepto de sueño”, señaló durante su intervención. En cuanto a El Mar, en su origen, es imitación de lo onírico, una proyección que produce un continuo, interferido por impactos de imágenes que generan angustia o temor, provocando desasosiego.

La proyección El Mar, y toda la instalación, está acompañada por el pausado pero incesante golpe de un tambor que remeda el latido acompasado de un corazón o el batir de las olas del mar. Este hecho dio pie a José Vallejo para interesarse por las relaciones interdisciplinares que Jaime García plantea en esta y otras instalaciones anteriores: la importancia del sonido en su obra, no sólo para crear un ambiente, sino como una intervención más en el espacio expositivo, y el lenguaje literario como vivencia independiente de la obra pero íntimamente imbricada en ella. En este sentido, se disertó sobre la trascendencia del catálogo artístico para ciertos planteamientos contemporáneos, no como mera catalogación de obra, sino como vivencia independiente de ella. “Hay muchas estrategias de acercamiento a la obra… unas buscan la mera ilustración, otras un complemento que cree una situación favorable”, concluyó el autor.

A modo de ejemplo, el poeta Juan Carlos Friebe dio lectura al primer texto que escribió para el catálogo: un madrigal que, siendo muy ajustado a la idea general, continuaba la línea del libreto de Verdaguer en lugar de ser un “contrapunto ideal, que no explicara, que en sí mismo fuera un sueño distinto (…) Desarrolló una obra magnífica: pero que confluía en un mundo demasiado próximo a Verdaguer y, sin embargo, no encajaba en la propuesta”. De este modo, pidió un esfuerzo adicional al escritor, planteándole la reformulación del poema que había escrito, de tal forma que generara un correlato para cada una de las piezas de la instalación y que no ilustrara la obra de referencia, sino que incidiera en los aspectos oníricos de la propuesta artística.

El encuentro de LiveSpeaking concluyó con la lectura de algunos de los textos incluidos en el catálogo, recitados por el poeta a contraluz de la proyección El Mar, pautados por el monótono y turbador sonido del tambor que ha envuelto, durante dos semanas, la exposición El Sueño de Isabel de Jaime García.